domingo, 30 de noviembre de 2008

Silencio




Cuando no queda más que decir

solo hay que aprender a escuchar el silencio.


Cuando tus ojos lloran lágrimas de dolor

los pensamientos se nublan y siempre van a destiempo.


Soy consciente de mi propia inconciencia

y no busco palabras que calmen mi tempestad.


Porque ya no creo

que una pena se ahogue

en un mar de verbos.


El fuego no se apaga

si volves a encenderlo.


Cuando el aire quema

y la voluntad se hace ceniza

no quedan más armas

que tu propio silencio.




1 comentario:

DIANA DURÁN dijo...

Siempre hay nuevas palabras, de aliento, de esperanza, de deseo, de amor de los seres queridos, siempre, no lo dudes,
Mamá